La Crisis Financiera del 2008 se inició por el colapso de la burbuja inmobiliaria en EEUU del año anterior y que despues provocó la crisis de las hipotecas Subprime, extendiéndose a otros mercados rápidamente, y finalmente afectando a las economías de todo el mundo.
Causas de la Crisis Financiera del 2008
Las principales causas de la Crisis Financiera del 2008 fueron la flexibilización de la normativa que regulaba al sector financiero e hipotecario norteamericano, que a su vez provocaría el desarrollo de una serie de productos financieros cuyo crecimiento descontrolado terminaría perjudicando al sistema financiero en su conjunto.
Otra de las causas que contribuyó a acelerar el problema fue la política económica y monetaria del entonces presidente de EEUU, George W. Bush, que bajó los tipos de interés del 6,5% al 1% entre los años 2000 y 2003, con el objetivo según declaraciones a medios de comunicación de “que todos los ciudadanos estadounidenses pudieran convertirse en propietarios de una vivienda”.
Pero por si solos estos factores, desregulación y fuertes bajadas de tipos de interés, aunque muy importantes, no fueron los únicos que contribuyeron al desastre financiero y económico posterior.
También jugó un papel considerable la elevación de los precios de las materias primas por la guerra contra el terrorismo iniciada por G.W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, y la invasión posterior de Irak.
El germen de esta elevación de precios de petróleo y gas era debido al crecimiento de la demanda mundial de energía como se ponía de manifiesto en los informes de la OPEC de aquellos años por distintos factores:
- El crecimiento del número de vehículos por cada 1.000 habitantes
- El crecimiento de la demanda del transporte de mercancías
- El incremento de la demanda de vehículos en propiedad en los paises en vías de desarrollo.
Colapso de la burbuja inmobiliaria norteamericana
La cadena de acontecimientos principales de la crisis comenzó en el 2006 con el colapso de la burbuja inmobiliaria norteamericana. En 2007, los valores respaldados por hipotecas vinculados a bienes raíces estadounidenses, así como una amplia red de derivados financieros vinculados a esos títulos, colapsaron en valor.
Esto afectó al sistema financiero, cuyo primer síntoma fue la quiebra de algunos pequeños bancos regionales, para luego extenderse a todo el sistema financiero norteamericano, y posteriormente al europeo.
Caída de Lehman Brothers
El punto álgido de la crisis vino el 15 de septiembre del 2008 con la quiebra de Lehman Brothers, uno de los mayores bancos de inversión del país, por su exposición al mercado inmobiliario e hipotecas Subprime, pasando a valer sus activos prácticamente cero, en cuestión de meses.
Las noticias en los medios de comunicación sobre el banco daban la vuelta al mundo aquellos días. Los periodistas se amontonaban en la calle a las puertas de las oficinas del banco, por si algún banquero se tiraba por la ventana, como ya había ocurrido en el “crack del 29”.
Consecuencias de la Crisis Financiera del 2008
La crisis del sistema financiero derivó en una drástica reducción de la liquidez, que rápidamente se extendió a todo el sistema financiero internacional, al no fiarse unos bancos de otros, por no saber en aquellos momentos cual era el nivel de exposición a estos productos tóxicos de cada entidad financiera.
Un factor de este tensionamiento fue el fuerte incremento de los diferenciales de tasas de interés reflejado en letras de plazos cortos, que según el diferencial entre Letras del Tesoro y Euribor a 3 meses alcanzó más de 450 puntos básicos en octubre del 2008 en el caso norteamericano, y más de 300 pb en el área de la UEM.
Esta menor liquidez del sistema financiero también derivó en mayores restricciones en la concesión de préstamos a familias y a empresas, lo que trajo consigo la reducción del consumo y la inversión privada.